Historia

Granaditas

La matanza que fundó México y la mentira que la hizo soportable
Autor
Eusebio Pakistán
Año
2026
Páginas
120
ISBN
25011000035

La matanza que fundó México y la mentira que la hizo soportable

El 28 de septiembre de 1810, entre veinte y cincuenta mil personas rodearon a un granero de cantera rosa y mataron a casi todos los que estaban dentro. Después vaciaron la ciudad durante tres días. El país que nació de ahí decidió contarlo de otra manera.

Le enseñaron que un minero llamado el Pípila se amarró una losa a la espalda y quemó la puerta. Lucas Alamán, que estaba en Guanajuato ese día, escribió en 1849 que nadie en la ciudad conoció ese nombre en 1810. Le enseñaron que Miguel Hidalgo dirigió un ejército. En realidad se dirigió una masa sin intendencia, sin cadena de mando y sin frenos, y lo supo la tarde en que esa masa dejó de obedecerlo dentro del patio de la Alhóndiga.

Este libro reconstruye el asalto minuto a minuto y sin cosmética: el olor de los caballos reventados pudriéndose contra los muros bajo el sol de septiembre, el granizo de piedra que acumuló veinte centímetros de roca sobre las azoteas, los frascos de azogue rellenos de pólvora que abrían a la multitud como leña, el pañuelo blanco que un asesor agitó desde una ventana y la descarga que recibió la gente que se acercó a aceptarlo.

Y hace la pregunta que la ceremonia mensual del Fuego Simbólico existe para no hacer: cuando Hidalgo permitió el saqueo, cuando protegió el cadáver de su amigo Riaño mientras dejaba que despedazaran a los demás, cuando publicó bandos de justicia mientras su gente arrasaba las casas de Guanajuato, ¿estaba concediendo un botín calculado o estaba disimulando que había perdido el control de su propio ejército?

Con el Método del Socavón, un protocolo de siete fases construido con la lógica de los mineros que tomaron el edificio, este libro barrena, vuela, retira el tepetate y ensaya el metal. Lo que sale del crisol no es un héroe con una losa en la espalda. Es una ciudad de plata devorándose a sí misma y una nación que decidió llamarle nacimiento.